lunes, 7 de marzo de 2016
Parzival. Wolfram von Eschenbach (1ª parte)
Parzival de Wolfram von Eschenbach (ca. 1170-ca. 1220) es una novela en verso perteneciente a la literatura cortés escrita en alto alemán medio. Se piensa que fue escrita en el primer decenio del siglo XIII. La obra tiene cerca de 25.000 versos y está dividida en 16 libros.
Los diferentes episodios, unidos entre ellos con gran pericia narrativa, nos cuentan las aventuras de dos caballeros que son los héroes principales de la obra: el héroe epónimo (Parzival, es decir Perceval) del cual se sigue su evolución, partiendo del guerrero ignorante que lleva el vestido de un loco hasta ser rey del Grial, por otra parte está Gawain, caballero del rey Arturo que debe afrontar las pruebas más peligrosas. Por su tema la novela pertenece a la epopeya arturiana, aunque la admisión de Parzival en la Tabla Redonda del mítico rey bretón no es más que una etapa en su búsqueda del Grial.
El tema ha sido fuente de inspiración no sólo para escritores, sino también para artistas y músicos; la realización más destacable es probablemente la adaptación al drama musical realizada por Richard Wagner con su ópera sagrada Parsifal estrenada en 1882.
Libro 1
Consta de un prólogo de presentación de la obra por parte del autor, en el que hace un alegato de las virtudes de los caballeros, como el valor, la constancia y la lealtad; y de las damas, entre las cuales también incluye la lealtad. El amor se presenta como algo positivo y sincero que iguala al hombre y a la mujer
El libro I continúa después con el relato de la vida caballeresca de Gahmuret, padre de Parzival, desde que abandona su país hasta que, después de varias aventuras y haber luchado para el cálifa de Bagdad, llega a África, donde entra al servicio de la reina Belacane de Zazamac. Ambos se enamoran profundamente y, después de vencer él a los caballeros que la están atacando, consuman su relación.
Posteriormente Gahrumet, estando Belakane embarazada, terminará huyendo una noche hacia Sevilla, no dejando de declarar a su mujer en una carta que la ama y sólo le aleja su deseo de aventuras y de regresar a su tierra y haciéndola ver que sería su sueño seguir con ella y que se hiciese cristiana.
Libro 2
Tras llegar a España Gahmuret, se desplaza de Sevilla a Toledo para visitar a su primo Kaylet, el rey de España. Éste ha viajado a Gales, donde se celebra un importante torneo en el que los caballeros más poderosos del mundo se disputan la mano de la reina y el reino mismo. Gahmuret no tarda en llegar allí, donde causa gran expectación por la fama que le precede. Finalmente hace honor a ésta y participa con gran éxito, pero no puede disfrutar de ellos ya allí se entera del fallecimiento de su hermano Galoes y de su madre, cuyo corazón no soportó este golpe tras haber perdido ya a su marido.
Gahmuret no desea el trono de Gales ni a su reina, y sólo ha luchado por su espíritu de caballero, pero la reina Herzeloyde, prendada de él, le hace saber que ella está en su derecho. Él, sin embargo, y aunque sin olvidar a Belakane, sí accede a otro amor que le pretende, el de la reina de Francia, Amphlise, de la que siempre estuvo enamorado. Ésta, recientemente viuda, le ofrece su corazón y su reino.
Finalmente un juez decide sobre el asunto y el honorable caballero debe cumplir con su deber y aceptar a Herzeloyde, olvidándose de Amphlise y Belakane. Finalmente su relación será feliz para ambos, salvo que él es sincero y le dice lo que hizo con Belakane y le pide que pueda ir en busca de aventuras. Así ocurre que el califa de Bagdad está en apuros y vuelve a ayudarle, si bien en este empeño se le acabará la suerte y perderá la vida.
Gahmuret deja tan rápidamente a sus dos esposas que no se entera del nacimiento de sus dos hijos: Feirefilz, el hijo de Belakane, cuyo cuerpo es negro y blanco como el de una urraca, y Parzival, el hijo de Herzeloyde.
Los honores y el recuerdo de su amado no aplacan el dolor de la reina galesa, embarazada de un niño. Ella se dedicará en cuerpo y alma a Parzival, el hijo fruto de su relación con su amado marido. El niño nace sano y grande.
Al final de este libro Wolfram aparece repentinamente para presentarse también como caballero e ironizar sobre la importancia o calidad de la obra que está transmitiendo.
Libro 3
Herzeloyde se retira al bosque de Soltane para proteger a su hijo. Alejada del ambiente de la corte, lleva una vida más humilde y rural en la que incluso prohíbe cualquier educación o información sobre la vida caballeresca. Un simple arco que el mismo se fabrica, así como otras armas arrojadizas como dardos y lanzas, es toda la práctica de estas características que él puede lograr. Si bien se muestra como un niño sensible e incluso temeroso, no tardan en apreciarse sus verdaderas dotes en la caza.
Un día quiere la casualidad que se encuentre varios caballeros cuando está de caza y conoce por ellos mismos en que consiste ser caballero y que un rey llamado Arturo le puede conceder este honor. Tras preguntar a su madre, esta con gran pena tiene que hablarle algo de su propia historia y del oficio de caballero, aunque sólo lo justo, con el afán de no incrementar el interés del joven. No obstante, él está dispuesto a conocer ese mundo y Herzeloyde tiene que acceder a suministrarle un caballo y la vestimenta adecuada. Ella se aprovecha de su ignorancia para darle un mal caballo y disfrazarle de bufón, con la esperanza de que sea pronto rechazado en la corte y regrese.
No obstante, la determinación del joven es total y sólo apunta el amanecer sale en busca de aventuras. Su madre muere de dolor.
Parzival intenta seguir todo los buenos consejos que le dio su madre, como saludar a todas las personas con dignidad y apreciar los conocimientos que le puedan transmitir los ancianos. No obstante, por culpa de su inexperiencia e ignorancia en ese nuevo mundo, los malinterpreta, cuando roba y abusa de una dama, recordando el consejo de su madre de que tomase los anillos de éstas.
Cuando prosigue camino encuentra a la joven Sigune, llorando junto a un caballero muerto. Cuando ambos comienzan a conversar y él la ofrece su consuelo, ésta se da cuenta de que realmente son primos y le habla de su madre, de su padre, y de sus orígenes, incluso le informa de que ese caballero ha muerto por defender sus reinos. Él se lo agradece y continúa todavía más deseoso hacia la corte del rey Arturo. Al llegar allí, frente al palacio, se encuentra con un caballero llamado Ither que está apesadumbrado por un malentendido en el que arrojó vino sobre la mujer del rey Arturo, Genoveva, durante una discusión en la que reclamaba unas posesiones. Éste le pide que en su nombre pida disculpas por este acto y que devuelva la copa en su nombre.
Cuando, no sin cierta mofa y momentos de desconfianza, se le permite conocer al rey Arturo, le hace saber su deseo de ser armado caballero. Él rey, respetuosamente, entreviendo la nobleza y la insuperable belleza del joven, le dice que no puede armarle caballero sin algún mérito y sin poseer armadura.
Finalmente, obedeciendo a su arrojo y e ignorancia juveniles, irá a reclamar su armadura al caballero que había encontrado antes. Ither le dice que si el rey Arturo se la ha ofrecido, también le habrá ofrecido su vida, y comienza a luchar con él. Inesperadamente, y aunque Parzival desconoce que es un arma prohibida en la caballería, se defiende arrojándole un dardo que le atraviesa la cabeza. Conseguida su primera victoria, y sin dar en un primer momento más importancia a su villano acto, se apodera del caballo y la armadura de Ither.
En su interior las armas que ha robado hacen de él un caballero. Sin embargo ( y esto es característico), continúa llevando el vestido de loco bajo su armadura.
No se lo quitará más que en la etapa siguiente de su viaje, en casa del rey Gurnemanz de Graharz, que le recibe como un hijo al reconocer su noble origen e intentar llenar el vacío de sus tres hijos muertos.Le enseña las reglas de la vida y la manera de combatir de los caballeros; es solamente en este momento que Parzival aprende verdaderamente lo que es el comportamiento cortés (que debe ser igualmente humano): aprende a tener vergüenza y deja su vestido de loco, aprende el ritual de la misa y las reglas de la cortesía. Es puesto así exactamente al corriente de todo lo que debe saber para mantener su rango en el mundo como señor y como futuro esposo. La intención de Gurnemanz es que se convierta en su heredero y se case con su hija Liase, pero Parzival le dice que debe ganarse el derecho de ser caballero antes de regresar para cumplir este deseo.
Cuando deja Graharz al cabo de 14 días, se ha convertido en un caballero perfecto en el sentido del mundo arturiano. Desgraciadamente, poniéndole en guardia contra las preguntas inútiles, Gurnemanz origina un grave contratiempo que Parzival conocerá más tarde.
Libro 4
En la ciudad de Belrepaire, Parzival realiza sus pruebas de caballero liberando a la reina Condwiramurs de los pretendientes que la corte le imponía; obtiene la mano de la reina y se convierte en el dueño del reino poniendo orden en los asuntos de éste. Sin embargo, tal como su padre había hecho antes del parto de su mujer, deja a Condwiramurs para visitar a su madre ya que ignora que ha muerto.
viernes, 19 de febrero de 2016
El pirata (The Pirate). Walter Scott
El pirata (The Pirate) es una novela de Walter Scott (1771-1832), basada aproximadamente en la vida del pirata John Gow (1698-1725), al que presenta como capitán Cleveland. El escenario es la punta sur de la isla principal de las Shetland (que Scott visitó en 1814) y la acción transcurre alrededor de 1700. Fue publicada en 1822.
El señor Mertoun y su hijo llegan como extranjeros a la isla de Mainland en el archipiélago de las Shetland. Residen durante varios años en los restos de la vieja mansión de los condes de las Orcadas. El padre lleva una vida muy retirada mientras que el hijo Mordaunt se convierte en el favorito de los habitantes de la isla, especialmente del terrateniente Magnus Troil y sus hijas. En el camino a casa de vuelta de una visita a la familia Troil, Mordaunt y el buhonero Snailsfoot buscan refugio de una tormenta en Harfra, la granja de los Yellowley, donde se divierten con sus mezquinas costumbres. Allí se encuentran con Norna, una parienta de Magnus Troil de la que se supone que tiene contacto con las hadas y posee poderes sobrenaturales. Al día siguiente, un barco naufraga en la costa rocosa y Mordaunt, con riesgo de su vida, rescata al capitán Cleveland, arrojado a la playa agarrado a un tablón. Norna impide que el cofre del capitán sea objeto de pillaje. Cleveland de hecho es un pirata pero todos lo ignoran. El capitán promete a su salvador un viaje en la nave que acompañaba a la suya y que espera que llegará en breve. Cleveland parte para pedir la ayuda del terrateniente para recobrar otras pertenencias suyas que hayan podido llegar a tierra. Después de varias semanas en las que los Troil han interrumpido su amistosa comunicación con él, Mordaunt se entera de que Cleveland aún es su huésped y de que están organizando una fiesta para la noche de San Juan a la que no ha sido invitado.
Mientras cavila sobre este desaire, Norna toca su hombro y asegurándole su buena voluntad le aconseja que se una a la fiesta aunque no haya sido invitado. Prevenido por su padre para que no se enamore y con algunos recelos acerca de cómo sera recibido, Mordaunt para en Harfra y acompaña a Yellowley y su hermana a la fiesta. Minna y Brenda Troil replican al saludo de su antiguo amigo con fría cortesía y Mordaunt se convence de que el capitán Cleveland le ha suplantado en su estima. El bardo Claud Halcro trata de animarle con sus poemas y recuerdos del poeta John Dryden. Durante el curso de la velada, Brenda, disfrazada de sirena enmascarada, dice a Mordaunt que han oído que él había hablado de manera poco amable acerca de las dos hermanas, pero que ella no cree eso. También expresa su miedo de que Cleveland se haya ganado el amor de Minna y pide a Mordaunt que descubra todo lo que pueda acerca de él. Al día siguiente, durante el intento de capturar una ballena, Cleveland salva a Mordaunt de morir ahogado y, sintiéndose así liberado de la obligación hacia él, le intima que de allí en adelante serán rivales. Aquella noche el buhonero trae noticias de que un barco extraño ha llegado a Kirkwall, la capital de las islas Orcadas, y Cleveland habla de viajar hasta allí para asegurarse de si es el barco compañero del suyo que ha esperado durante tanto tiempo. Después de que las hermanas Troil se han retirado a su dormitorio, Norna aparece en la habitación y les narra un relato sobrecogedor acerca de su juventud y de cómo cree que mató involuntariamente a su padre al huir con su enamorado, lo que lleva a Minna a confesar su atracción por Cleveland y provoca que Brenda muestre su predilección por Mordaunt.
En una entrevista secreta a la manaña siguiente, Cleveland admite ante Minna que es un pirata, sobre lo cual ella declara que puede sólo amarle como arrepentido y no como el héroe que antes había imaginado que era. Cleveland anuncia en presencia del padre y la hermana de Minna su intención de partir hacia Kirkwall. Por la noche se despide con una serenata de Minna y entonces, después de oir ruido de lucha y un gemido, la muchacha ve la sombra de una figura desapareciendo con otra sobre los hombros. Vencida por el dolor y la incertidumbre, Minna sufre un ataque de melancolía. Para curarla, el terrateniente consulta a Norna en su aislada morada y, después de una ceremonia mágica, ella predice que todo acabará cuando "el pie ensangrentado se encuentre con la mano ensangrentada" en la fiesta de San Magnus en Kirkwall, adonde manda a su pariente que vaya con las hijas.
Mordaunt fue apuñalado por Cleveland, pero fue llevado por Norna a Hoy, donde la extraña mujer le revela que ella es su madre. Después de curar su herida, Norna lleva a Mordaunt a Kirkwall. Allí Cleveland se ha unido a sus compañeros y, habiendo sido elegido capitán del navío, ha obtenido permiso del preboste para aprovisionarse en Stromness y dejar las islas con la condición de permanecer como rehén respondiendo de la conducta de su tripulación mientras dure la carga.
Durante la travesía, los piratas capturan el brig que lleva a los Troil, pero Minna y Brenda son enviadas a la costa sanas y salvas por John Bunce, el lugarteniente de Cleveland, y escoltadas por el viejo Halcro hasta la casa de un pariente. Los enamorados se encuentran en la catedral de San Magnus, donde, con la ayuda de Norna, Cleveland logra escapar hasta su barco. Las hermanas permanecen en la casa de un primo del poeta, donde su padre, liberado por Cleveland, se une a ellas y pone a Mordaunt al mando de una partida de subordinados para su protección. Cuando todo está dispuesto para zarpar, Cleveland decide ver a Minna por última vez y le envía una nota pidiéndole que se encuentren en los menhires de Stenness al amanecer. Brenda persuade a Mordaunt para que permita a su hermana asistir al encuentro. Cuando los enamorados se dan su último adiós, ellos y Brenda son atrapados por Bunce y los piratas y casi son llevados al barco a no ser por Mordaunt y sus hombres que les rescatan y arrestan a los facinerosos. Norna había avisado a Cleveland para que no retardase su partida. Las últimas esperanzas del pirata son sofocadas cuando, desde la ventana de la habitación en la cual él y Bunce están confinados, son testigos de la llegada del Halcyon, un buque de guerra inglés, con cuyo capitán Norna se ha comunicado. El barco pirata es capturado después de una resistencia desesperada.
El viejo Mertoun, también en Kirkwall, busca la ayuda de Norna para salvar al hijo de ambos que no es Mordaunt, como ella imaginaba, sino Cleveland, al que Mertoun enseñó la piratería bajo su nombre auténtico de Vaughan, el antiguo amante de Norna. Habiendo perdido su pista, había ido a las islas Shetland con Mordaunt, el hijo que tuvo de su esposa española, para retirarse del mundo y expiar las fechorías de su juventud. Durante la investigación preliminar, se demuestra que Cleveland y Bunce merecen el perdón por sus actos de clemencia durante su carrera como piratas y se les permite entrar al servicio del rey.
Dos años después, Minna es consolada por una carta de arrepentimiento de su enamorado y Brenda se convierte en la esposa de Mordaunt. Finalmente Norna, de la cual ha desaparecido el trastorno mental causado por el remordimiento por la muerte de su padre, ha abandonado sus pretensiones sobrenaturales y costumbres extrañas y ha vuelto a tomar su nombre de familia, Ulla Troil.
jueves, 14 de enero de 2016
Manon Lescaut. Antoine François Prévost
Tras ser condenado dos veces al considerarse escandaloso (1733 y 1735), Prévost publica en 1753 una nueva edición de Manon Lescaut, revisada, corregida y ampliada con un importante episodio. Las cualidades humanas de la novela sedujeron pronto al público y la lanzaron a la fama.
El autor (el "hombre de calidad" de las Memorias) regresa de Ruan. Llega a la hora de comer a Pacy-sur-Eure. En la ciudad reina una gran agitación. Los habitantes se han reunido ante un cabaré ante el que hay dos carros estacionados. Se trata de un convoy con una docena de muchachas de mala vida, condenadas a embarcarse hacia América. Una de ellas, Manon, le sorprende debido a su belleza y porte distinguido. El autor se interesa por ella ante el jefe de los centinelas, pero no consigue respuesta. Ante la pregunta, un arquero le indica que debe preguntar al joven que se encuentra apartado y que sólo puede ser "su hermano o su amante". Este hombre, que ha seguido el convoy desde París parece enfermo. Se niega a revelar su secreto o la identidad de la joven, pero confiesa la pasión que siente por ella y declara haber intentado todo para conseguir que fuera liberada, hasta el punto de encontrarse arruinado por esa razón.
Dos años más tarde, el hombre de calidad regresa de Londres y espera permanecer un día y una noche en Calais. Mientras pasea por la ciudad, cree reconocer al joven con el que se había topado dos años antes, por lo que se decide a hablar con él. El joven también se alegra de volver a ver al narrador. Feliz por este reencuentro, declara regresar de América. Esa misma noche, el narrador acoge al joven en el hotel en el que se encuentra alojado. El misterioso joven inicia el relato de sus aventuras.
Des Grieux, joven de 17 años, proviene de una buena familia. Fue un alumno ejemplar en un colegio de Amiens y su padre deseaba que fuera caballero de la orden de Malta, lo que explica su título de Caballero. Tiberge, su mejor amigo, es generoso y comprensivo. Al regresar a su ciudad natal en vísperas de las vacaciones, des Grieux conoce en un hostal en el que se detiene a Manon Lescaut, de la que se enamora inmediatamente. A pesar de su juventud y de carecer de experiencia amorosa, se muestra fascinado por ésta. Es un flechazo. Des Grieux sabe entonces que Manon se dirige al convento, al que sus padres la envían. Cuando se encuentran solos, ésta confiesa inmediatamente que se siente "halagada al haber conquistado un amante" como él. Para escapar al destino que se le presenta no hay más solución que la fuga, de ese modo podrán vivir su amor. Se citan al día siguiente en el hostal de Manon, antes de que el conductor de la diligencia se despierte. A pesar de los intentos de Tiberge para que Des Grieux cambie sus planes, éste decide huir con Manon. Consigue tranquilizar a su amigo y burlar su vigilancia.
Antes de que oscurezca, los dos jóvenes llegan a Saint-Denis. Los proyectos de boda se olvidan pronto: "Defraudamos los derechos de la Iglesia". En París, los dos amantes se alojan en un apartamento amueblado y viven durante tres semanas el amor perfecto. Pero al sentir remordimientos, el joven trata de reanudar las relaciones con su familia. Contempla la posibilidad de solicitar a su padre la autorización para casarse con Manon, pero la joven es contraria a esta idea, por temor a perder a des Grieux si su padre se opone a su boda. Des Grieux también teme encontrar dificultades económicas, pero Manon le tranquiliza y se encarga de gestionar sus finanzas. Confiado, el joven acepta. Una noche en la que regresa antes que de costumbre, se encuentra cerrada la puerta y Manon tarda mucho en abrir. Tras preguntar a la sirvienta, des Grieux se da cuenta de que el anciano Señor de B., un rico fermier general, se escabulle de su casa. Esa misma noche, durante la cena, des Grieux espera explicaciones espontáneas de Manon, pero ésta las evita y se echa a llorar.
En ese momento alguien llama a la puerta. Tras un beso a su amante, Manon huye. Son los lacayos de su padre que vienen a llevarse a des Grieux. En la carroza que lo devuelve a la residencia familiar, el joven trata de entender quién ha podido traicionarlos.
En el domicilio familiar es recibido de un modo bastante indulgente. Sin embargo, el joven recibe una seria reprimenda de su padre, que le achaca su excesiva credulidad: "tienes una buena disposición para convertirte en un marido paciente y cómodo." En ese momento confiesa a su hijo que ha sido el Señor de B. el que ha seducido a Manon: "Sabes vencer con rapidez, Chevalier; pero no sabes conservar tus conquistas." Des Grieux está desesperado, sin que por ello se le ocurra ni siquiera imaginar una traición por parte de Manon. Para impedirle que se vuelva a fugar, su padre decide secuestrarlo y encerrarlo en su propia habitación.
Durante seis meses des Grieux se muestra desesperado, pero poco a poco y gracias a la ayuda de su amigo Tiberge, recupera el amor por la vida por medio de la lectura y del estudio. Tiberge que ha visto a Manon le informa de que vive en París y que está siendo mantenida por su amante viejo y rico. Des Grieux decide entonces renunciar al mundo y entra junto a Tiberge en el Seminario de Saint-Sulpice.
Encuentra la paz en sus estudios, olvida a Manon y vuelve a alcanzar notoriedad hasta que en la Sorbona, vuelve a encontrarse frente a frente con Manon. Des Grieux vuelve a prendarse de ella, la perdona y abandona inmediatamente el Seminario. Tras una noche en una posada, los dos amantes, más enamorados el uno del otro que nunca, deciden instalarse en el pueblo de Chaillot.
Gracias al dinero que Manon obtuvo del Señor de B., la pareja vive al margen de las necesidades. Pero Manon se aburre en Chaillot y convence a Des Grieux para que alquilen un apartamento en París. El hermano de Manon, que vive en la misma calle que ellos se instala en su casa y vive a su costa, con lo que acaban de despilfarrar sus ahorros.
Una mañana, mientras los dos amantes están pasando unos días en París, Des Grieux se entera de que su casa de Chaillot ha ardido. Este incendio termina de arruinarles. Sin embargo, el joven no quiere que Manon se preocupe y le oculta la noticia. Buscando una solución, des Grieux se confía al hermano de Manon que le propone primero explotar los encantos de Manon y luego los suyos, a lo que Des Grieux se niega. La última alternativa que plantea el hermano es hacer trampas en el juego. Pero poco convencido por estas soluciones, Des Grieux prefiere no hacer nada de eso.
Des Grieux decide por fin volver a apelar a la generosidad de su amigo Tiberge. Tras una entrevista, Des Grieux le pide perdón por haber sido ingrato. En cambio Tiberge, demuestra la calidad de su amistad y ofrece dinero a Des Grieux. Pero éste se da cuenta de que a pesar de que el amor de Manon sea sincero, ésta tiene necesidad de lujos y placeres, le gusta gastar sin fijarse en lo que tiene y no está preparada para una existencia modesta. Temeroso de perder a Manon, des Grieux vuelve a aproximarse a Lescaut, quien hace que se le admita en un círculo de jugadores. En poco tiempo pasa a ser un experto tramposo y vuelve a nadar en la riqueza. Su amigo Tiberge teme con razón que se esté apartando de la ley y le advierte. Esta vida fácil une aún más a los amantes.
Pero envidiosos de su fortuna, una noche en la que está cenando en casa del hermano de Manon, sus criados aprovechan para robar a sus jefes y saquear la casa. Manon y Des Grieux se ven desesperados y en la calle. Lescaut aconseja a su hermana entonces que establezca una lucrativa relación con el viejo Señor de G. M., lo que Manon, deseosa de conseguir dinero, hace. Gracias a sus encantos seduce al viejo y consigue que éste le ponga una casa y la mantenga. Sin embargo, su maquiavélico hermano propone a Des Grieux estafar al viejo amante de Manon. Se organiza una cena, en la que el anciano ofrece a Manon joyas y riquezas y le ofrece la mitad de sus ingresos. Los tres se burlan del viejo durante toda la velada antes de escaparse en una carroza. Al darse cuenta del engaño, el viejo les hace perseguir y consigue que la policía los detenga de madrugada. Encierran a manon en el Hospital de La Salpêtrière; y Des Grieux es enviado al presidio para jóvenes aristócratas depravados de Saint-Lazare.
Des Grieux consigue escapar con la ayuda involuntaria de su amigo Tiberge. Vuelve a contactar con Lescaut quien le consigue un arma. Obliga entonces al padre prior bajo amenaza a que abra las puertas del presidio y huye, matando a un centinela. Des Grieux trata entonces de liberar a Manon. Consigue entrar en el Hospital y volver a verla. Un criado disfraza a Manon de hombre y la saca. Mientras escapan, Lescaut se encuentra a un hombre que se arruinó en el juego por sus trampas, quién le dispara, matándolo. Los dos amantes, ya solos, regresean a la Posada de Chaillot. Tiberge vuelve a acudir en su ayuda y les proporciona dinero, a la vez que se echa tierra sobre el escándalo. Los amantes parecen alcanzar un atisbo de tranquilidad.
Los dos amantes se instalan entonces en la Posada de Chaillot. Des Grieux vuelve a jugar y a hacer trampas. Por su parte, Manon permanece fiel y se divierte dando esperanzas a un príncipe italiano que le hace la corte. Sin embargo, el destino parece perseguirlos. El hijo del Señor de G. M. desembarca y acude a cenar con ellos. Se enamora locamente de Manon, y esta organiza un plan para conseguir de él una gran cantidad de dinero, para vengarse de su padre. Cuando Manon concierta la cita amorosa con el joven G. M. Des Grieux decide vengarse, monta una escena de celos a Manon, aunque ambos terminan reconciliándose. Pero Des Grieux presiente "una catástrofe". Un lacayo del Señor de G. M. ha dado la voz de alarma, y los amantes se vuelven a ver en la cárcel. En el Châtelet, Des Grieux recibe una visita de su padre, quien le reprocha con energía su conducta, pero le perdona y promete hacer cuanto esté en su mano para liberarlo. Para conseguir alejar a Manon de él consigue que sea desterrada a América. Pero al verse libre y conocer la noticia la ruptura entre padre e hijo parece ser definitiva.
Desesperado, tras intentar sin conseguirlo que Manon sea liberada, Des Grieux consigue, pagando una fuerte cantidad, permiso para seguir a Manon. Es el momento en el que el hombre de calidad se encuentra con él por primera vez en Pacy: ya no le queda dinero y se ve separado de su amante.
Des Grieux se enrola como voluntario a bordo del barco que conduce a Manon a América. Se gana la confianza del capitán, quién le permite que pueda dedicar a Manon todos los cuidados que ésta necesita.
Tras una travesía de dos meses, el barco llega a Nueva Orleans, en la Luisiana. El capitán informa al gobernador acerca de la situación que existe entre Des Grieux y Manon. Sus calamidades despiertan la simpatía del gobernador, quien les encuentra un alojamiento.
Manon agradece a Des Grieux todas las preocupaciones que éste ha padecido y le promete que ha cambiado. Los dos amantes deciden por fin casarse. Pero el sobrino del gobernador también se ha enamorado de Manon, y al saber que está libre, la reclama. Se enfrenta en duelo con Des Grieux, y es herido por éste. Tras darlo por muerto, Des Grieux y Manon huyen al desierto, en donde ella muere de agotamiento. Des Grieux la entierra, y se recuesta sobre su tumba decidido a esperar la muerte.
Pero Tiberge, que ha viajado también a América en busca de su amigo lo encuentra y lo vuelve a llevar a Francia, nueve meses después de la muerte de Manon. A su regreso se entera de la muerte de su padre, destrozado por la pena y el dolor. Ese es el momento del segundo encuentro con el hombre de calidad, en Calais.
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