miércoles, 9 de mayo de 2012

Ondina. Jean Giraudoux

 Waterhouse: La belle dama sans merci

Ondina (Ondine en su título original) es una obra de teatro escrita por Jean Giraudoux y estrenada en 1939.

El texto examina las dificultades de aquellos que, viviendo con honestidad e ingenuamente, se enfrentan con la hipocresía y la envidia del ser humano. Ondina era un espíritu del agua que, fascinada por el mundo de los mortales, vive junto a dos pescadores, como si fuese su hija. Un día, un caballero, Hans, pide hospitalidad a la pareja y se encuentra con Ondina. Ambos se enamoran, aunque él estaba prometido a Bertha.
Hans es informado de la verdadera naturaleza de Ondina, un ser encantado capaz de manejar los elementos y de leer los pensamientos de la gente. Aun así decide casarse con ella. Después de escuchar acerca de sus intenciones, el rey de las criaturas del lago advierte a Ondina sobre la dificultad de una relación entre dos seres tan diferentes y la obliga a un pacto: si Hans la traiciona, morirá y Ondine lo olvidará. Ondina, segura de su amor, acepta.

Ondina después de tres meses de luna de miel, es presentada en la corte, donde el Chambelán intenta educarla en los usos y costumbres de los seres humanos. Pero su espíritu es demasiado ingenuo y sincero para acostumbrarse a las formas de actuar de la corte. Su frescura encandila al Chambelán y Bertram, un cortesano, lo que molesta mucho a Hans.
Mientras tanto, Ondine conoce a Bertha, la antigua novia de Hans. Bertha es celosa y orgullosa y pretende recuperar a Hans. Asustada por el hecho de que Hans podría traicionarla y luego morir, Ondina relata a la reina Yseult la naturaleza del pacto que firmó con el rey del lago y le confiesa su intención de invitar a Bertha a vivir con ella y Hans, con la esperanza ingenua de que, teniéndola cerca, Bertha ya no habitará en los pensamientos del caballero. La reina, consciente de la naturaleza del hombre, aconseja a Ondina que no actúe en tal manera, quedando en cualquier caso impresionada por su generosidad. Bertha, orgullosa, no acepta la propuesta de Ondine y, en venganza, habla de la verdadera naturaleza de Ondine, burlándose de su "diferencia".
El rey de la laguna, disfrazado de mago, pone de manifiesto, durante una actuación en la corte, la verdad sobre el origen de Bertha, que no es noble, sino la hija de los mismos pescadores que habían acogido a Ondine. Ofendida, Bertha reniega de sus padres, pero precisamente a causa de su comportamiento y sus mentiras, es alejada de la Corte. Ondina, de nuevo, la invita a vivir con ella y Hans en su castillo. Esta vez, Bertha acepta.

El tercer acto se abre mostrando un cambio profundo. Se está preparando la boda entre Hans y Bertha; Ondina ha desaparecido hace seis meses. Se rumorea que se ha escapado con Bertram y el caballero se muestra decepcionado por el comportamiento de ella.
De repente, viene la noticia de que Ondina fue detenida y que se prepara el juicio. Hans, ante los tribunales, declara que se ha olvidado de ese ser "no humano", aunque no logra ocultar sus celos. El rey de la laguna, una vez más disfrazado de ciudadano, interroga a Bertram y Ondine y la verdad sale a la luz. Ondine había escenificado su fuga con Bertram, porque, temiendo un acercamiento entre Bertha y Hans, de consumarse, él moriría por la traición.
De esta manera, fingiendo haber traicionado ella en primer lugar, esperaba salvar la vida de su amado. Cuando el engaño es descubierto, Hans se da cuenta de lo fuerte que es el amor que siente Ondina y se arrepiente de su actitud. Ondina suplica al rey del lago por la vida de Hans, pero el rey dice que no puede hacer nada para ayudarla.
Hans muere y Ondina, debe partir a su Reino y olvidar al Caballero, tal y como se había pactado. Cuando marcha, Ondina exclama mirando el cadáver: "¡Qué lástima! Podría haberlo amado".

Versión de la Comédie Française, 1974. Con Isabelle Adjani y François Chaumette

martes, 8 de mayo de 2012

La fierecilla domada. William Shakespeare


La fierecilla domada, también conocida como La doma de la bravía o La doma de la furia (en inglés, The Taming of the Shrew) es una de las obras más populares de William Shakespeare tanto dentro como fuera de su país, como lo demuestra, por ejemplo, el hecho de que sea la quinta obra que más veces ha sido traducida al español de entre las treinta y siete que se conservan de su autor, únicamente precedida por Romeo y Julieta, Hamlet, Macbeth y El rey Lear, y por delante de obras de la altura y la popularidad de El sueño de una noche de verano, Julio César o incluso Otelo. Fue escrita entre 1590 y 1591.

Lucencio, joven de Pisa, llega a Padua acompañado por sus dos criados Tranio y Biondello para ampliar estudios, cuando oye cierto alboroto que se producía en casa de Bautista, donde Catalina está increpando a su hermana Blanca y a sus pretendientes Gremio y Hortensio. El joven Lucencio al ver a Blanca, se enamora perdidamente de ella.
Bautista informa a los pretendientes de Blanca de que ésta no saldrá y no podrá ser cortejada hasta que alguien se despose con la terrible Catalina, pero que agradecería que le buscasen maestros que continuaran la formación intelectual de sus hijas. Lucencio, que ha visto escondido la escena, planea cortejar a Blanca haciéndose pasar por profesor de latín y para ello está dispuesto a que su criado Tranio ocupe su persona y le presente a Bautista como reconocido profesor de dicha lengua.
Por otro lado, Hortensio recibe la inesperada visita de su amigo Petruchio acompañado de su criado Grumio. Petruchio es un caradura fanfarrón que hace poco heredó las posesiones de su padre Antonio y ha viajado a Padua en busca de una esposa con fortuna. Ante tal situación Hortensio decide comentarle su dilema e intenta convencerlo de que se case con Catalina, algo a lo que se muestra dispuesto si ésta es una mujer rica. A cambio Hortensio le pide a Petruchio que le presente a Bautista como un profesor de música (para lo cual se disfrazará) y así poder hacer la corte a Blanca.
Al día siguiente se presentan en casa de Bautista el falso Lucencio (que no es más que el criado Tranio) con un profesor de latín (el verdadero Lucencio) y Petruchio con un profesor de música (Hortensio disfrazado). El falso Lucencio anuncia su interés por desposar a Blanca y Petruchio el suyo por Catalina ante el asombro general.
El encuentro entre Petruchio y Catalina es un desastre, ella se muestra muy arisca y él reacciona con gran ironía. Al final Petruchio anuncia su boda para dentro de una semana y abandona Padua por motivos personales.
El día de la boda Petruchio llega tarde, mal vestido y borracho pero consigue casarse con ella de forma un tanto inusual. Aludiendo motivos personales abandona Padua antes del banquete llevándose a su nueva esposa consigo.
Catalina llega a su nueva casa agotada del viaje mientras Petruchio la sigue tratando con muchísima ironía. Cualquier excusa es buena para no dejar comer ni dormir a Catalina y así "domarle" el carácter.
Así llega el día que deben volver a Padua pues se ha anunciado la inminente boda de Blanca con el falso Lucencio (Tranio). De camino a Padua y tras un episodio irónico con la elaboración de un traje para Catalina, se cruzan con un viejecito con el que Petruchio vuelve a montar otro de sus números para ver la reacción de su "brava" mujer. El anciano resulta ser Vincencio, padre de Lucencio, que va de Pisa a Padua para tener noticias de su hijo. Pero en Padua le espera una situación anómala. Su criado Tranio, se hace pasar por su hijo Lucencio y un pedagogo se está haciendo pasar por el mismísimo Vincencio y todo ello para que el verdadero Lucencio pueda cortejar a Blanca.
Cuando el verdadero Vincencio llega a Padua acompañado de Petruchio y Catalina, se prende la mecha de la confusión y el lío ante tanto cambio de identidades y tras algunos apuros todo se soluciona cuando el verdadero Lucencio cuenta toda la verdad del asunto y anuncia además, que se ha casado en secreto con Blanca. Todos se alegran y van al banquete donde Lucencio, Hortensio (ahora casado con una viuda tras abandonar su idea de seguir cortejando a Blanca) y Petruchio apuestan 100 coronas para ver quien tiene la mujer más obediente de todas. Dicha apuesta la gana Petruchio al quedar demostrada la obediencia de Catalina que ya no es la bravía que todos creían.




Versión de la BBC (Jonathan Miller, 1980)

lunes, 7 de mayo de 2012

Los dos hidalgos de Verona. Wiliam Shakespeare

Los dos hidalgos de Verona es una comedia de William Shakespeare, y una de las primeras obras que escribió. Uno de los personajes más cómicos de Shakespeare, el siervo Launce con su perro Crab, aparece en está obra.

La fecha exacta de composición de la obra no es conocida, pero se cree que fue una de las primeras obras de Shakespeare. Los expertos piensan que se escribió alrededor del año 1590, a pesar de que la primera evidencia de su existencia se encuentra en una lista de obras escrita por Francis Meres, la cual fue publicada en 1598. Los dos hidalgos de Verona no se imprimió hasta 1623, cuando apareció en el First Folio de las obras de Shakespeare.
No hay ningún registro de una representación durante la vida de Shakespeare, ni hasta la prohibición de teatros en 1642. La representación más temprana que se conoce ocurrió en el teatro de Drury Lane en 1762, en la que se aumentaron los papeles de Launce y su perro. El texto puro de Shakespeare se presentó en el Royal Opera House en 1784. Frederic Reynolds montó una versión operística en 1821.
La obra se ha producido de vez en cuando, pero con poco éxito en el mundo anglófono. Se ha mostrado más popular en la europa continental.

Los dos hidalgos del título son Valentino y Proteus, dos buenos amigos. Valentino sale de Verona para visitar Milán para madurar. Deja a su mejor amigo, Proteus, pero no sin reprender a su amigo por haberse aplicado más en los asuntos del amor que en los de la mente. Por casualidad, el padre de Proteus se pone de acuerdo con Valentino y pronto manda a Proteus a Milán. Después de una despedida tierna con su amada, Julia, Proteus encuentra a un Valentino enamorado de Silvia, la hija del duque de Milán. Desafortunadamente, Proteus también se enamora de Silvia y hace todo lo posible para poder casarse con ella. Mientras que Proteus está en Milán, Julia se propone encontrarse con su enamorado y viaja a Milán disfrazada de muchacho. Ahí descubre la traición de Proteus y se hace pasar por su paje hasta que piense en un plan para actuar.
La obra concluye con una confrontación intensa en el bosque, donde Proteus intenta violar y raptar a Silvia. Valentino la salva, pero después la cede a Proteus para preservar su amistad. Julia se desmaya, revelando su identidad. Proteus se acuerda de su amor hacia Julia y vuelve con ella.
En la trama cómica, Launce encuentra el amor, pero se queja al público de los atributos de su amada, cuyos defectos "son más que sus pelos."




Versión de la BBC (Don Taylor, 1983)